En construcción, el riesgo de caída cambia todos los días. La estructura que ayer era segura hoy tiene una losa abierta; el perímetro que estaba protegido se abrió para subir material. Esta dinámica exige una estrategia de protección que evolucione con la obra, no una solución fija pensada para una foto.
Durante la obra y después de la obra: dos necesidades distintas
Durante la construcción, los sistemas provisorios acompañan cada etapa: protección temporal sobre losas, estructuras metálicas en montaje y techumbres en ejecución, que se reposicionan a medida que avanza el trabajo. Al entregar la obra, muchas estructuras requieren además un sistema permanente —para la mantención futura de la techumbre, las fachadas o los equipos en altura del edificio terminado—. Diseñamos ambos: la protección de la fase de obra y la línea de vida definitiva que quedará para la vida útil del inmueble.
Una fiscalización puede detener su obra
La Dirección del Trabajo puede paralizar una faena por riesgo inminente de caída. Para una obra con plazos y multas por atraso, una paralización es un costo enorme —muy superior al de instalar protección certificada desde el inicio—. Un sistema bien diseñado y documentado no solo protege a los trabajadores: protege el cronograma.
Edificación en altura, obras industriales, montaje de estructuras metálicas, techumbres, fachadas, losas y entrepisos, mantención post-entrega.
Sí. Planificamos la protección por etapas, coordinada con el avance de la construcción.
Sí, con su memoria de cálculo y ensayo de anclajes, lista para la recepción de la obra.
